martes, 3 de abril de 2012

Bailando con PDFs

Yo me desenvuelvo muy cómodamente con los PDFs, casi como Kevin Costner con lobos, aunque no aspiro a ningún oscar, porque me limito a hacer las cosas fáciles.
Me refiero a que no me complico la vida, y uso una serie de aplicaciones, todas, por supuesto, en los repositorios de Debian, para crear, editar, manipular... PDFs. 
Para crear PDFs uso el LibreOffice. Simplemente, creo el documento de texto, le doy 'Exportar en formato PDF', y solucionado.

Otra forma de hacerlo es instalando el paquete cups-pdf (está en los 'repos'), que te crea una 'impresora virtual'. Y si abres cualquier tipo de archivo, le das a Imprimir, eliges 'a un archivo', seleccionas PDF y le pones un nombre, ya tienes hecho el PDF. La ventaja es que sirve también para convertir en PDF una página web (sin necesidad de conectarte con web que te ofrecen convertirlo, o usar alguna extensión de Firefox, etc)

Para leer un PDF me complico aún menos: el Visor de Documentos que instala Debian por defecto permite, clicando en un documento PDF, abrirlo. (La aplicación se llama Evince, uso gnome, creo que en KDE se llama Okular, y también es muy buena)

Para editar un PDF (y cambiar algo de él) uso dos métodos. El primer método es abriendo con Libreoffice, para lo cual tengo instalado la extensión (del LibreOffice) Sun PDF Import Extension, de la que ya he hablado en una entrada de 'Personalizando cosas', y puedo entrar a modificar los textos
Sin embargo, hay que decir que esto no es un OCR, y no te crea un documento 'en continuidad'. Aquí, cada línea es un cuadro de texto, que se modifica de forma independiente del resto del documento y, como es natural, limita las modificaciones.
Algo así
NOTA IMPORTANTE: últimamente no funcionaba esa extensión Sun PDF import (que en realidad es de OpenOffice), así que acabé desinstalándola. Sin embargo, ha aparecido un paquete, en Debian, que se llama 'libreoffice-pdfimport' que, instalado con el clásico
sudo aptitude install libreoffice-pdfimport
te permite abrir los PDFs, y modificarlos igual que la extensión anterior.

El segundo método lo uso cuando lo que quiero es editar un PDF para hacer anotaciones, por ejemplo, subrayar algo ('con regla'), o marcarlo con un subrayado fluorescente, o añadir algún párrafo, o acotación, de texto, o rellenar un formulario en PDF, etc,
Para esto empleo una aplicación que se llama 'Xournal' (como dije, esta en los repos)

Lo curioso de esta aplicación es que trabaja 'por capas', con lo cual puedes añadir lo que quieras en diversas capas, y luego borrar, mover... la capa que quieras. La capa de fondo (que no se puede modificar) es el propio documento PDF. Bueno, no se puede modificar... pero siempre puedes usar el lápiz, con el color del fondo del documento, para crear una capa que 'borre' algo... y luego otra capa, encima, con el texto que quieras.
O sea que es una especie de 'photoshop' para PDFs. Por cierto, guarda los archivos en su formato particular, por lo que para guardar un PDF hay que hacerlo con 'Exportar a PDF'

Y para 'manipular' PDFs (me refiero a cambiar de lugar alguna página, o borrarla, o unir dos PDFs, etc) utilizo una aplicación que se llama PDFShuffler, que tiene esta pinta:


y que con botón derecho ratón, o simplemente arrastrando las páginas, puedes hacer muchas cosas (o, abierto, con 'Importar', un PDF, Importar otro, para unirlos).
Otra aplicación parecida es 'pdfmod', que también está disponible en los repositorios de Debian, y se instala fácilmente con 
sudo aptitude install pdfmod

Finalmente, aunque yo, personalmente, no lo he usado, 'pesqué' por Google un sencillo método para Abrir PDFs protegidos. Todo consiste en abrir una terminal (consola) en la carpeta (o ruta) donde está ese archivo (que llamaremos 'nombrearchivo.pdf') y dar la orden de que lo convierta en archivo postscript (ps) con
#pdftops nombrearchivo.pdf
hecho, vemos que nos crea, ahí mismo, el archivo de nombre 'nombrearchivo.ps' que se abre perfectamente con el Visor de Documentos (el Evince, en gnome). 
Así que nos hemos saltado la protección, y lo podemos leer.
Y se me ocurre que, para rematar la cosa, si ahora haces, con el famoso comando 'convert', del que ya he hablado
$ convert nombrearchivo.ps nombrearchivo.pdf
seguramente podremos archivarlo como PDF, sin protección (digo 'seguramente' porque no tengo a mano ningún PDF protegido, para hacer la prueba...) pero bueno, ya lo haré, así que lo que tienes que hacer es probarlo tu.
Por cierto: meses más tarde me topé con un PDF protegido... y haciendo este truco de convertirlo a archivo.ps con 'pdftops' y luego convertirlo a PDF con el 'convert'... lo pude desproteger (y manipular, y guardar). Así que perfecto (bueno, perdí algo de calidad en la visualización, pero sirve para salir de un apuro)

2 comentarios:

  1. Correcta tu última suposición :-)
    Una vez tienes el ps correcto lo puedes volver a convertir en pdf (desprotegido) para, por ejemplo, enviarlo por email. Util cuando te envian un formulario pdf para rellenar y que lo devuelvas por email relleno.
    ;-)

    ResponderEliminar
  2. pues estupendo, amigo 'Anónimo', queda perfectamente aclarado el tema, y es una fácil forma de 'liberar' los PDFs protegidos.
    Graciaa por el aporte.

    ResponderEliminar